20 de noviembre de 2009

Versus...




















Lo miró de arriba abajo durante medio minuto.
Pelo engominado,
barba de un día,
corbata (Nudo Windsor),
camisa blanquísima,
americana y pantalón azul oscuro,
zapatos negros,
uno de los dos con el cordón y el nervio desatado.
Vendaje en la mano izquierda.
Lo miró a los ojos durante medio segundo.
Azules casi grises,
profundos,
antárticos,
ayer noche,
luna llena en la ciudad,
de vuelta a casa, paso a paso por la avenida,
gente, coches, escaparates y luces de neón,
un jalón del brazo hacia el angosto callejón,
hedor a basura en cada milímetro, 
gritos silenciados con una mordaza en forma de zarpa,
mordisco desgarrador entre los dedos meñique y anular,
sangre,
cruce de miradas,
puñetazo en toda la boca,
sangría,
caída al suelo,
huída.

Ahora estaba a salvo tras el cristal tintado.
Agachó un poco la cabeza
y escribió en un papel en blanco
con letra de niña pequeña:
“Sí, es él”,
sujetándose la mandíbula con la mano izquierda.

Una mirada vale más que mil palabras.

19 de noviembre de 2009

Amén...






















Sangre, salpicas venas
sin apenas tortura,
abriéndote paso
contra una tormenta
de colesteroles y asteroides
derramando tu mácula por el cosmos,
oxidándolo todo.
“Henchido de ti me siento el mesías.
Dejadme solo un rato,
voy a dar un voltio por el desierto.
Escribid un cuento sobre mí,
ganaréis la hostia de dinero,
uniros a mi credo
y sólo trabajaréis los festivos.
Vino Tinto El Advinimiento,
bebe celestialmente”.
Decía aquel cartel
clavado en una cruz de hormigón
a las afueras de la luna.

¡Arriba las manos o disparo!

18 de noviembre de 2009

The dark side of myself...






















Ahora tengo un muro enfrente,
ya no veo aviones sobrevolar la fría altitud como antaño,
aunque sigo teniendo rejas delante, como antes.
También estoy a oscuras como cada noche
y me mantengo aislado, como siempre.
Dicen las malas lenguas que soy un loco
que entra en la madrugada de los cementerios
a robarles el miasma  a los muertos
para venderlo luego en el mercado negro.
¿O lo he soñado?
No soy un buen poeta,
negarlo sería poco original,
incluso un plagio.
Llevo un cuarto de hora escribiendo
y sólo se me ha ocurrido esto
-para los más escépticos-.
Tampoco voy de lo contrario:
Que sí, que a veces escribo
y rimo,
sin ritmo, ya,
pero al menos no timo a nadie
ni robo la maldad de la gente.

En el mundo hay de todo, por eso estoy yo aquí.

15 de noviembre de 2009

Ignis interruptus...























¿Punto y final?
Tu alma se evapora por tu culo
tic-tac, tic-tac, tic-tac, tiiiiiiiic
tu corazón vive de recuerdos
ni oyes, ni ves y ni siquiera puedes llamar a tu madre
la felicidad es lo de menos en este instante
el desaliento te escuece por dentro
tu pupila se lanza despacio a un abismo inacabado.

Te vas sin decir nada.

13 de noviembre de 2009

Acróstico II...






















Sígueme,
entra y ábrete de piernas,
más, hasta que te penetre el dolor.
En cueros me vuelas la cabeza,
nublas al universo con tu eclipse de piel.
¿Te gusta que te lo coman?
-A quién no.
Lo chungo es que no estás aquí, joder!
Intento concentrarme,
dibujarte en mi presente,
aullando tú y yo como perros en celo.

Dime que no da para una pajajajaaaaaaah.

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